Acá les dejo la letra de la primer canción que subo!
Espero que les guste, y sepan entender que esto es un audio de muestra.
Salu2!
UNES
Unes el cielo y la tierra, llenas con tu gloria el universo
lo humano y lo celestial se encuentran, lo muerto revive en tí.
Palpitar, de noches sin sueño y mar, de lluvia y tormento,
gemidos del alma y tierra clamarán
Estribillo
Dios, de todo eres Señor,
por siempre reinarás
tu nombre permanecerá
¿Quién es este rey de gloria?
¿Qué viene a buscar?
Lo vil y lo despreciado por el mundo El recogerá
Estribillo
Puente:
/ Viene, pronto, El viene /
Cruz, bañada en sangre divina,
un río que sana heridas, fluye
[Gracias a Dios, y a Guille, Anto y Tomy que hicieron posible grabar este tema].
30 de noviembre de 2010
29 de noviembre de 2010
Punto de partida
Hoy, primer día de grabación. Un día que me imaginé por mucho tiempo y finalmente llegó. Fue como un rayo de luz en estos días que fueron muy difíciles de sobrellevar. Cuatro temas míos grabados en algo que no es mi destartalado mp3! Fue el comienzo de un sueño que tenía ya muerto, y hoy abrió los ojos otra vez. Proximamente les subiré el audio. :)
27 de noviembre de 2010
Observaciones en un mundo que absorbe
¿Será que el mundo nos envuelve en telas de colores? Nos marea, nos viste a su moda. Entre tanto movimiento resulta una tarea ardua detenerse en lo importante.
¿Cuántas veces estamos tan ocupados en nuestros propios asuntos que olvidamos demostrar algún tipo de característica humana? La tecnología nos rodea, pero no por eso debemos manejarnos por señales categóricas y esperar que un mismo estímulo genere reacciones en cadena; la teoría conductista no funciona del todo en un mundo de sensaciones vibrantes, cambios repentinos e individuos atomizados de vez en cuando.
Nos hemos acostumbrado a que los procesos son internos y a ver el resultado inmediato, pero eso solo pasa en las computadoras; "el click" en el ser humano lleva más tiempo, y rara vez es cuestión de microsegundos. Sería exagerado afirmar que la tecnología moldea nuestra vida, sin embargo, me parece acertado admitir que tiene una influencia notable.
A veces me pregunto cómo hacían, hace no tantos años, cuando uno no podía avisar a qué hora iba a llegar, o si surgía algún percance en el camino y el ser querido estaba a la espera. ¿La preocupación por el otro aumentaba? Tenía algo de mágico. El temor no era temor, nos recordaba implícitamente que amábamos al otro.
Hoy hay pocos lugares libres de palabras, palabras que bien podrían no decirse por su poca relevancia. Es posible que el hecho de que existan tantas formas de comunicarnos nos hagan creer que siempre tenemos algo para decir, cuando en realidad, no es así. Hablamos demasiado a veces, y este mundo necesita más acción. Y pienso, el misterio tenía algo de comunicativo, en su silencio era el puente entre el tiempo y la llegada. Era suponer y valorar, más.
La ciencia avanza cada día, nos deslumbra con nuevos inventos acorde a nuestras necesidades. Pero continua sin convencerme, me sigue dejando un estado de vacío, que no lo puede llenar un aparato que haga ejercicio por mí, porque resulta que a veces no hay un "slender shaper" emocional, debemos nosotros mover un poco el corazón y mirar a nuestro alrededor; ni siquiera la seguridad de que nuestro mundo, o al menos el rutinario, está en manos de grandes letrados y estudiosos que velan por el futuro mundial me da tranquilidad. Lejos de eso, me aterra un poco. Siento que todo esta farandulería, nos distrae bastante. Cuando bajo las escaleras del subte y veo a una mujer pidiendo con su niño en brazos, me pregunto ¿Qué estoy haciendo para cambiar algo? Hablar. Y eso generaría un cambio si en vez de decir solo vanidades, me tomara cinco minutos de mi "agetreada" vida para escuchar, las voces de las personas que no tienen nadie que las escuche. O mejor dicho, las escuchan, pero... ¿alguien les responde?
Es curioso, muchas veces pensamos que el Estado debe encargarse de esas personas, porque suena algo tan abstracto y liberador. "El Estado". "Esas personas". ¿Quiénes son? No sabemos sus nombres, por qué están viviendo en la calle, si tienen sed, si tienen hambre. Pero otra vez viene arremetiendo con todo la justificación social "soy un ciudadano que pago mis impuestos, que no hago mal a nadie, soy honesto en mi trabajo." Pero... sin afectar ninguna suscpetibilidad, (porque creo que esto es más bien una autocrítica) ¿todo eso es suficiente?
La 9 de julio me brinda un panorama tan hostil en ese sentido, cada persona inmersa en su mundo, hablando por celular (otro submundo), ignorando que, realmente una sonrisa puede alegrar un día; un "perdón", puede generar otra sonrisa; y un "por favor", puede abrir muchas puertas. Y si lo pensamos, no son tantas palabras... pero creo que estas sí, valen la pena.
¿Cuántas veces estamos tan ocupados en nuestros propios asuntos que olvidamos demostrar algún tipo de característica humana? La tecnología nos rodea, pero no por eso debemos manejarnos por señales categóricas y esperar que un mismo estímulo genere reacciones en cadena; la teoría conductista no funciona del todo en un mundo de sensaciones vibrantes, cambios repentinos e individuos atomizados de vez en cuando.
Nos hemos acostumbrado a que los procesos son internos y a ver el resultado inmediato, pero eso solo pasa en las computadoras; "el click" en el ser humano lleva más tiempo, y rara vez es cuestión de microsegundos. Sería exagerado afirmar que la tecnología moldea nuestra vida, sin embargo, me parece acertado admitir que tiene una influencia notable.
A veces me pregunto cómo hacían, hace no tantos años, cuando uno no podía avisar a qué hora iba a llegar, o si surgía algún percance en el camino y el ser querido estaba a la espera. ¿La preocupación por el otro aumentaba? Tenía algo de mágico. El temor no era temor, nos recordaba implícitamente que amábamos al otro.
Hoy hay pocos lugares libres de palabras, palabras que bien podrían no decirse por su poca relevancia. Es posible que el hecho de que existan tantas formas de comunicarnos nos hagan creer que siempre tenemos algo para decir, cuando en realidad, no es así. Hablamos demasiado a veces, y este mundo necesita más acción. Y pienso, el misterio tenía algo de comunicativo, en su silencio era el puente entre el tiempo y la llegada. Era suponer y valorar, más.
La ciencia avanza cada día, nos deslumbra con nuevos inventos acorde a nuestras necesidades. Pero continua sin convencerme, me sigue dejando un estado de vacío, que no lo puede llenar un aparato que haga ejercicio por mí, porque resulta que a veces no hay un "slender shaper" emocional, debemos nosotros mover un poco el corazón y mirar a nuestro alrededor; ni siquiera la seguridad de que nuestro mundo, o al menos el rutinario, está en manos de grandes letrados y estudiosos que velan por el futuro mundial me da tranquilidad. Lejos de eso, me aterra un poco. Siento que todo esta farandulería, nos distrae bastante. Cuando bajo las escaleras del subte y veo a una mujer pidiendo con su niño en brazos, me pregunto ¿Qué estoy haciendo para cambiar algo? Hablar. Y eso generaría un cambio si en vez de decir solo vanidades, me tomara cinco minutos de mi "agetreada" vida para escuchar, las voces de las personas que no tienen nadie que las escuche. O mejor dicho, las escuchan, pero... ¿alguien les responde?
Es curioso, muchas veces pensamos que el Estado debe encargarse de esas personas, porque suena algo tan abstracto y liberador. "El Estado". "Esas personas". ¿Quiénes son? No sabemos sus nombres, por qué están viviendo en la calle, si tienen sed, si tienen hambre. Pero otra vez viene arremetiendo con todo la justificación social "soy un ciudadano que pago mis impuestos, que no hago mal a nadie, soy honesto en mi trabajo." Pero... sin afectar ninguna suscpetibilidad, (porque creo que esto es más bien una autocrítica) ¿todo eso es suficiente?
La 9 de julio me brinda un panorama tan hostil en ese sentido, cada persona inmersa en su mundo, hablando por celular (otro submundo), ignorando que, realmente una sonrisa puede alegrar un día; un "perdón", puede generar otra sonrisa; y un "por favor", puede abrir muchas puertas. Y si lo pensamos, no son tantas palabras... pero creo que estas sí, valen la pena.
8 de noviembre de 2010
Aborto legal? Parte 2
En estos días estuve leyendo varias páginas a favor del aborto, el pedido es claro: el aborto tiene que ser legal y gratis. Según estos grupos militantes éste es un derecho de la mujer, un derecho que se le niega violentamente desde el Estado mediante una penalización absurda sobre un acto que la mujer comete por el bien de su salud emocional y física.
La campaña que se avecina este 25 de noviembre de 2010 reúne grupos sociales variados, en su mayoría feministas. Incluso el género masculino, representado por médicos, intelectuales y periodistas reclama este derecho para la mujer, lo cual no me sorprende demasiado. Después de todo, somos libres, somos libres de tener relaciones sin enfrentar las consecuencias, porque si un niño es engendrado, "es legal, gratis y seguro" hacerlo desaparecer.
No me parece un tema que se tenga que tomar a la ligera, muchas mujeres no piensan lo suficiente a la hora de tomar una postura. No analizan, y en esta nueva ola de "hago lo que siento mientras no afecto a nadie", nos olvidamos que siempre estamos afectando nuestro entorno, positiva o negativamente, pasiva o activamente.
El punto no es que la mujer no tenga el derecho de decidir sobre su propio cuerpo, ¡lo tiene! Lo tiene a la hora de decidir si tener sexo seguro o no, lo tiene cuando hay un mínimo de responsabilidad sobre las consecuencias de ambas partes, y esto excluye los casos de violación, tema a tratar más adelante. El punto es que toda esta vorágine imaginativa que se genera sobre el aborto mostrándolo como un acto liberador esconde una realidad muy oscura. La mujer puede decidir sobre su cuerpo, en eso estamos de acuerdo, pero el bebé que se engendra, no tiene acaso un cuerpo aparte? Depende de la madre, se forma dentro del vientre materno, pero es otra persona.
Yo entiendo que vivimos en el siglo XXI, que la Iglesia "tiene que renovarse", lo que no entiendo es cuando en nombre del progreso la sociedad reclama el derecho de asesinar vidas inocentes. En otros países como China ha ocurrido esto, el control de la natalidad es estricto ¿la solución?... Abortar. Me pregunto por qué no se tienen en cuenta otras vías, tales como un avance en la ley de adopción, centros de asistencia a madres con embarazos no deseados, charlas psicológicas para sobrellevar el embarazo. Por qué cuando una chica queda emabarazada y no era lo que buscaba la respuesta más fácil es un aborto? Dos males no pueden generar bien,nunca. Generar más daño, no es la alternativa para un cambio a largo plazo. Pensar en formas de prevención y asistencia económica y psicológica me parece que son opciones a tener en cuenta.
La campaña que se avecina este 25 de noviembre de 2010 reúne grupos sociales variados, en su mayoría feministas. Incluso el género masculino, representado por médicos, intelectuales y periodistas reclama este derecho para la mujer, lo cual no me sorprende demasiado. Después de todo, somos libres, somos libres de tener relaciones sin enfrentar las consecuencias, porque si un niño es engendrado, "es legal, gratis y seguro" hacerlo desaparecer.
No me parece un tema que se tenga que tomar a la ligera, muchas mujeres no piensan lo suficiente a la hora de tomar una postura. No analizan, y en esta nueva ola de "hago lo que siento mientras no afecto a nadie", nos olvidamos que siempre estamos afectando nuestro entorno, positiva o negativamente, pasiva o activamente.
El punto no es que la mujer no tenga el derecho de decidir sobre su propio cuerpo, ¡lo tiene! Lo tiene a la hora de decidir si tener sexo seguro o no, lo tiene cuando hay un mínimo de responsabilidad sobre las consecuencias de ambas partes, y esto excluye los casos de violación, tema a tratar más adelante. El punto es que toda esta vorágine imaginativa que se genera sobre el aborto mostrándolo como un acto liberador esconde una realidad muy oscura. La mujer puede decidir sobre su cuerpo, en eso estamos de acuerdo, pero el bebé que se engendra, no tiene acaso un cuerpo aparte? Depende de la madre, se forma dentro del vientre materno, pero es otra persona.
Yo entiendo que vivimos en el siglo XXI, que la Iglesia "tiene que renovarse", lo que no entiendo es cuando en nombre del progreso la sociedad reclama el derecho de asesinar vidas inocentes. En otros países como China ha ocurrido esto, el control de la natalidad es estricto ¿la solución?... Abortar. Me pregunto por qué no se tienen en cuenta otras vías, tales como un avance en la ley de adopción, centros de asistencia a madres con embarazos no deseados, charlas psicológicas para sobrellevar el embarazo. Por qué cuando una chica queda emabarazada y no era lo que buscaba la respuesta más fácil es un aborto? Dos males no pueden generar bien,nunca. Generar más daño, no es la alternativa para un cambio a largo plazo. Pensar en formas de prevención y asistencia económica y psicológica me parece que son opciones a tener en cuenta.
22 de agosto de 2010
Aborto legal? Parte 1
No soy de recibir folletos, ninguno. Soy de las malas personas que dicen: no, gracias y sigue caminando. No es que tenga algo en contra del gremio repartidor de volantes, resulta que en un tiempo agarraba todo lo que me daban y llegaba a mi casa con pilones de papeles en la cartera (porque es muy difícil encontrar un tacho de basura por las calles). Entonces decidí rechazar todos. Pero hubo una tarde en la que decidí acceder a la oferta papelística, si es que existiera tal término: pasé frente al congreso y una chica joven me extendió un panfleto verde y blanco. Yo iba camino a retirar un dinero del trabajo y tenía que esperar un poco en el lugar, entonces me puse a leerlo: "AHORA ES CUANDO, aborto legal seguro y gratuito". Más abajo el título: "El Aborto Clandestino es la principal causa de mortalidad materna en nuestro país. Exigimos que se legalice la interrupción voluntaria del embarazo". En el pie izquierdo: Más de 100 mujeres murieron en el último año.
En la contracara del papel estaba impresa una entrevista a la Diputada de la Nación Cecilia Merchán, quien adhiere a la "legalización de la interrupción legal del embarazo", junto con diecisiete diputados más. Este término me recordó cierto debate que escuché hace un tiempo atrás en canal 7, y el comentario de un periodista: "decir la palabra aborto es un término muy fuerte, es mejor llamarlo interrupción voluntaria del embarazo".
Muchas ideas me vinieron a la mente mientras leía este volante. También muchas preguntas.
Me preguntaba si cambiar el nombre de un hecho o acto ejercería alguna fuerza poderosa en el acto en sí como para contrarestar las consecuencias. ¿Llamar a la segunda guerra mundial, "2do Enfrentamiento no diplomático internacional" aplacaría el hecho de los 55 millones de muertos? En este sentido me parecía que el aporte del periodista era bastante vacío, sobretodo porque es un un tema que tiene demasiadas viscisitudes y puntos de choque, y lo nominal me parece algo tan irrelevante como llamar al asesinato "interrupción violenta de la vida", lo cual me parecería un título más acorde al aborto.
En la contracara del papel estaba impresa una entrevista a la Diputada de la Nación Cecilia Merchán, quien adhiere a la "legalización de la interrupción legal del embarazo", junto con diecisiete diputados más. Este término me recordó cierto debate que escuché hace un tiempo atrás en canal 7, y el comentario de un periodista: "decir la palabra aborto es un término muy fuerte, es mejor llamarlo interrupción voluntaria del embarazo".
Muchas ideas me vinieron a la mente mientras leía este volante. También muchas preguntas.
Me preguntaba si cambiar el nombre de un hecho o acto ejercería alguna fuerza poderosa en el acto en sí como para contrarestar las consecuencias. ¿Llamar a la segunda guerra mundial, "2do Enfrentamiento no diplomático internacional" aplacaría el hecho de los 55 millones de muertos? En este sentido me parecía que el aporte del periodista era bastante vacío, sobretodo porque es un un tema que tiene demasiadas viscisitudes y puntos de choque, y lo nominal me parece algo tan irrelevante como llamar al asesinato "interrupción violenta de la vida", lo cual me parecería un título más acorde al aborto.
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