13 de junio de 2011

Latidos bajo tierra

Los ojos grises de la mujer eran vidriosos, salpicados de algo, como las ventanas cuando llueve. Su mirada. Yo bajaba al mundo subterráneo y la encontré, sentada en la escalera vestida con ropas viejas y sucias, sosteniendo una lata en su mano.
Esperando.
Las personas vamos y venimos, nos movemos como vientos huracanados por las calles transitadas, sostenemos un gran mundo de ideas en nuestra cabeza, nos ocupamos de muchos asuntos. Ausentes en corazón, presentes en la razón. Entendemos que la vida se trata de esto, de llegar a algo, de ser algo, de tener algo. ¿Y cuándo decimos basta? ¿Cuándo llegamos a entender que no se trata de algo?

Se trata de alguien.

Estemos donde estemos, siempre hay una persona, que piensa, que necesita, que sufre, que cree. Nuestros golpes lastiman, nuestras palabras bailan en el aire y llegan, nuestras miradas son fotografiadas por el alma ajena. Nuestros actos generan, y los que no cometemos, nos cuestionan.

El tiempo que pasamos ocupados en acciones que solo nos benefician a nosotros es el mismo que tarda un suspiro en llevarse la ilusión de miles de personas, que hoy están afuera sufriendo frío, abandono, tristeza, desolación.

Yo tomé el subte y salí otra vez a seguir con mi rutina. La mujer sigue esperando, bajo tierra. Su lata, vacía, me sigue cuestionando.

23 de mayo de 2011

Pensamientos sobre Dios

El mensaje de Jesús fue del todo revolucionario, para nada conformista. Fue y es una alerta a abrir los ojos, a mirar alrededor y observar, actuar. La esperanza cobra nueva forma cuando está puesta en Su persona, los días se vuelven oportunidades, y el pasado una lista enseñanzas que debemos tomar como advertencias para avanzar hacia un futuro con Cristo.

La influencia que tienen los pensamientos en nuestras acciones pueden ser armas poderosas, la eterna lucha. El bien y el mal. Para nuestra tranquilidad, el mal ya fue vencido, la batalla ganada: Cristo venció en la muerte, y con él triunfó la vida. Es innegable, de todas maneras, que el ser humano se encuentra muchas veces confundido respecto de la voluntad divina y la terrenal. Por eso Cristo nos enseñó cómo orar "sea tu voluntad en el cielo como en la tierra". Tan indescriptible sensación, y tan deslumbrante verdad, que las cosas que no vemos cobran realidad cuando Dios da su soplo de vida. El mundo estaba vacío y el Espíritu de Dios ordenó el vacío, el hombre estaba perdido y Dios tuvo misericordia. La historia siempre es la misma, Dios se acuerda que somos polvo. Dios entiende a su creación y la ama, como un Padre la cuida y le da de su mano para saciarla.

Cristo nos enseñó a amar a nuestros enemigos, Cristo nos dio el mayor ejemplo de la Gracia. Un concepto que me falta tanto comprender. La Gracia de Dios es algo que me deja sin palabras, porque no la puedo explicar. La humillación de Jesús me hace darme cuenta de cuán equivocados estamos cuando creemos que merecemos el reconocimiento por nuestras acciones. El galardón aun no es visible, no es tangible. Está reservado para aquellos que lleguen hasta el final, porque "angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mt 7.14). Pienso en esto porque cuando leo lo que Jesús dijo mi vida es confrontada, mi corazón puesto a prueba y sólo puedo decir: Gracias Señor por tener misericordia.
Tal vez tu vida no tenga nada de malo, pero tal vez tampoco tenga nada de bueno, porque Jesús no está tomando el control total.

"No hay hermosura en él, ni esplendor; le veremos mas sin atractivo alguno para que lo apreciemos. Despreciado y desechado entre los hombres" (Is. 53.2) Jesús es descripto por el profeta como un hombre que no llamaba la atención por su imagen, "mas el fue herido por nuestras rebeliones, MOLIDO por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados". (vs.5).
¿Por qué entonces hay tantos altares a la imagen entre nosotros? El no necesitó un rostro llamativo para mostrar en su mirada el mayor amor que alguien puede tener. Él no hizo alarde de su origen celestial, no hizo una campaña publicitaria mostrando sus milagros para engrandecer su orgullo. Cristo no necesitó un logo que dijera "Jesús, hijo de Dios"; solo necesitó las fuerzas de su Padre, unos pies para llegar a los más necesitados, una misión en su corazón. Un amor incomparable. Ya en esa cruz, su rostro desfigurado, su costado traspasado, Cristo siguió encomendándose a Dios, como desde el principio. El rostro más hermoso, la imagen de la belleza misma. La desfiguración de mi amado Salvador que me recuerda que lo que veo no es siempre la realidad: la gloria venidera es mayor. Al tercer día se levantó, con un nuevo cuerpo. ¿Sus heridas? ya no sangran, su corona no es de espinas. El cordero inmolado, hoy es el León de Judá y ruge con autoridad gobernando sobre cielo, tierra, mar; sobre todo principado de las tinieblas y toda potestad.

Cristo es la única imagen de lo verdadero.
Cristo es la imagen que debemos imitar, aunque eso implique no tener nada de atractivo para el mundo.
¿Seremos capaces de enfretar el reto?

20 de mayo de 2011

Pasaje

Hola gente linda, cómo están? Les dejo la letra de una canción que compuse ayer inspirada en Eclesiastés 12: 3-7

Si la luz se va, reina oscuridad.
El cordón de plata se rompió
El almendro dio flor.

¿Y dónde está tu corazón?
¿Dónde el canto del gorrión?

Pues el hombre va a su hogar,
donde el sol siempre brillará.
Es Jesús quien espera al final,
la corona de vida dará.

El día llegó, la puerta, la vana ilusión.
Polvo vuelve a sí, espíritu a Dios.

¿Y dónde está tu corazón?
¿Dónde el canto del gorrión?

Pues el hombre va a su hogar,
donde el sol siempre brillará.
Es Jesús quien espera al final,
la corona de vida dará.

15 de marzo de 2011

Paz

La nena se deslizaba como se desliza el agua de una vertiente entre las hendiduras. Y yo recordaba el significado de la quietud. Entre el movimiento cotidiano, los golpes de cuerpos apurados, el ruido de bocinas ensordecedor, y el reloj social que impide un razonamiento lógico de lo que uno siente, (aunque paradójicamente,racionalizar los sentimientos es una especie de eslabón perdido en el crecimiento emocional), ahí me encontraba yo. En medio del caos, libre para correr entre los pastos. De pronto ya no me molestaba que alguna mujer estresada me pisara con su taco puntiagudo, de repente yo no era quien para exigir movimiento a los demás, porque me encontraba disfrutando el instante de caminar, sin anhelar llegar. Disfrutar el mientras tanto, mientras hay, tanto. Decidí empezar cada día como si fuera el mejor de mi vida, porque resulta que existen razones para creerlo. Ya no hace tanto calor, volví a escribir. El invierno se acerca, pero se aleja de mí. Y mientras me despido, entiendo que no es necesario lamentar lo pasado, porque el tiempo no lo hace. El tiempo sigue, avanza, y le da con todo.
Resulta complicado entenderlo: saber cuándo acelerar, cuándo parar. Saber cuándo esperar. No. El tiempo nunca retrocede.

La nena sigue bailando, y yo, ya no recuerdo.

Tengo paz.

2 de marzo de 2011

Tan unidos Señor, que hasta te puedo sentir, tu espíritu y el mío son uno y no me quiero ir. Ni un centímetro lejos, abrazándote el tiempo no es tiempo; el aire es perfume y el espacio se expande. Cuando te veo, las lágrimas recorren mis ojos, porque no llego a entender como tu amor me invade. Me das vida, como un río fluye sobre tierras áridas. Y sé, que no lo merezco.

Sé que tu escencia es fiel, y mi mente no puede alcanzar tus pensamientos, me amás más de lo que puedo imaginar. Porque no podría saber cuánto te dolió entregar a tu único hijo en aquella cruz. Por mis pecados, mi Jesús se entregó.

Cuánto amaste a este mundo Señor, cuánta dedicación al crear cada flor, cada animal. Cuánto amor tuviste por el hombre, que lo creaste a tu imagen y semejanza.
Si estás cerca Señor me invaden las sensaciones más diversas, siento alegría de conocerte, temor de fallarte. Mi corazón pareciera ocupar todo mi cuerpo y tu santidad me lleva al arrepentimiento. Caigo a tus pies, porque es ahí donde encuentro perdón. ¿Cómo podría hoy enjuagar tus pies con mis cabellos? Cómo podría demostrarte cuánto te adoro. Dame un corazón puro, para estar delante tuyo.

Todo lo creaste hermoso en su tiempo, todo tiene un propósito dentro de tu plan. Y esa verdad me llena de gozo, porque escapa de mis manos, entender las circunstancias.

Hoy me niego a mí misma, tomo mi cruz y te sigo. Solo tengo lo que soy, ¿pero acaso voy a cuestionarte? Ya no, hoy solo te sigo. Porque sé que mientras voy, y llego, voy a entender, por qué fue mejor obedecerte. Hasta el final, espero el día de tu venida, y espero que me encuentres permaneciendo en vos. Ayudame a no distraerme, porque quiero estar en vos.